Información General

 

Alicante, enclave turístico que mira al mar, sede universitaria, y de congresos. La ciudad es la capital de una provincia de gran dinamismo comercial e industrial perteneciente a la Comunidad Valenciana.



Su oferta hotelera -con más de 7.150 plazas-, su riqueza cultural, su enclave privilegiado en las costas mediterráneas y su afamada gastronomía rica en platos tradicionales, la han convertido en punto de encuentro de múltiples culturas.

El clima privilegiado del que se disfruta en cualquier época del año, sus excelentes playas y modernas infraestructuras, contribuyen a que Alicante sea el escenario idóneo para la organización de todo tipo de eventos, congresos y encuentros profesionales.



Accesibilidad

Alicante, ciudad ubicada a la orilla del Mar Mediterráneo, se encuentra perfectamente comunicada tanto por tierra como por aire y mar.

Cuenta con el Aeropuerto Internacional El Altet - Alicante, situado a sólo 10 minutos del centro urbano, con vuelos nacionales, internacionales, regulares y chárter. Además, el aeropuerto está continuamente conectado con la ciudad a través de la línea de autobús C-6 y la red de taxis locales.

La estación de tren, en pleno centro urbano, comunica Alicante con trenes de media y larga distancia diariamente.

A 5 minutos de la estación de tren se encuentra la estación de autobuses, que dispone de líneas regulares internacionales de viajeros con Europa y líneas regulares frecuentes con la provincia y resto de España.

Entre la ciudad de Alicante y su puerto deportivo existe una magnífica integración. Alicante es una bella ciudad que mira al mar a través de su Puerto. Situado geográficamente a 0º 30’ W de longitud y 38º 20’ N de latitud, condición estratégica que lo distancia a tan solo una noche de travesía de los principales Puertos Españoles del Mediterráneo.

 

La Ciudad

El casco antiguo, conocido como El Barrio, se extiende alrededor de la concatedral de San Nicolás y adquiere su mayor encanto por la noche cuando sus calles y plazas son invadidas por un público de muy diverso talante y edad pero extremadamente jovial que llena los numerosos pubs, bares y mesones de un ambiente alegre y desenfadado, siendo también factible encontrar algún restaurante de alto nivel así como sitios más tranquilos para tomar una copa y minicines.

En algunos locales, con una decoración muy sugerente y ubicados en casas antiguas de atractivas fachadas, podemos encontrar música en vivo, sobre todo jazz, y exposiciones artísticas. Calles como San Isidro, San Pascual, Labradores y Cienfuegos y plazas rotuladas con los nombres del Abad Penalva, San Cristobal, Santísima Faz y Quijano, con todas las aledañas, son óptimos referentes.

Otra zona de gran encanto pero que se contrapone con la anterior en su modernidad es El Puerto donde encontraremos un extraordinario ambiente jalonado por restaurantes de gran fama, tascas marineras, mesones, pizzerias, cervecerias, pubs, bares, heladerías, bingos, tiendas, acuario y un museo de miniaturas.

Se localiza en el puerto deportivo de Alicante lo que garantiza una magnífica visión marítima, estando animada a cualquier hora del dia porque además cuenta con amplios paseos junto al mar. Durante los meses de julio y agosto tienen lugar en la plaza del Puerto Viejo unos Festivales Internacionales con actuaciones artísticas (conciertos, jazz, recitales, teatro, danza, etc.) de primera fila.

El último sitio que incorporar a la lista de zonas de ocio se halla en la Gran Vía, muy cerca de su intersección con la avenida de Denia, en Vistahermosa. Allí encontraremos un gran complejo comercial de inspiración mediterránea con más de cien tiendas, incluido un hipermercado, restaurantes, hamburgueserías, cafeterías, nueve cines. etc.

 

Las Playas

Decía el insigne escritor local Gabriel Miró que Alicante era una ciudad traspasada de Mediterráneo y no le faltaba razón. Su espléndida fachada litoral se extiende a lo largo de unos quince kilómetros de costa que se ven jalonados de espléndidas playas, la mayoría de ellas llanas y arenosas pues unicamente el cabo de las Huertas registra accidentes en el terreno. La bandera azul de la Unión Europea que ondea en casi todas ellas es garantía de limpieza, calidad de las aguas y óptimos servicios.

 

 

Historia de la ciudad

El emplazamiento de Alicante, en un área de convergencia de caminos naturales ubicado frente al mar y protegido por varios cerros de gran valor defensivo, fue decisivo para propiciar los primeros asentamientos humanos. Existen vestigios de la existencia en la Edad del Bronce de un yacimiento ubicado en la Serra Grossa datado en el segundo milenio a.C. Igualmente hay numerosos restos de la época ibérica resaltando los de la Albufereta con la destacada ciudad fortificada del Tossal de Manises constatándose una ocupación desde el s. IV a. C. hasta los s. III y IV d.C.

También está constatada la existencia de la ciudad romana denominada Lucentum. La primera ciudad musulmana se desarrolla al pie del Benacantil por motivos defensivos. Alicante se convirtió en un punto de aprovisionamiento marítimo y se gestó un floreciente comercio.

En 1244 por el tratado de Almizra, se fijan las fronteras entre Castilla y Aragón quedando Alicante incluida entre los territorios castellanos. Tres años después, en 1247, la ciudad fue conquistada por Alfonso X construyéndose así la "Vila Nova" en contraposición con la "Vila Vella" musulmana. En 1296 Jaime II incorpora definitivamente la villa de Alicante al Reino de Valencia y dos siglos después, en 1490, Fernando II el Católico eleva la villa de Alicante al rango de ciudad.

En el siglo XVI se produjo un gran crecimiento poblacional debido al desarrollo del comercio, artesanía de exportación y a una próspera agricultura local. En esta época se inició la construcción de dos arrabales extramuros: el marítimo de San Francisco y el Interior de San Antón. La ciudad duplicó sus habitantes de 1510 a 1609. En los siglos XVII y XVIII el puerto dinamiza las transformaciones urbanísticas de la ciudad, se habilita para comerciar con América y se crea un consulado de Mar y Tierra para fomento de la navegación y la agricultura. En 1797 Alicante ya contaba con veinte mil habitantes.

El siglo XIX se caracteriza por la demolición de las murallas, la creación de nuevos barrios y la llegada del ferrocarril. Pero es en el siglo XX cuando la intensificación de las actividades secundaria y terciaria, su consolidación como centro de servicios y el desarrollo turístico provocan el desarrollo actual de la ciudad.

 

Más información: http://www.alicanteturismo.com/